La sexta hora
2010

104 páginas
+ poster 60 x 90 cm
21 x 32.5 cm
Impresión de 300 ejemplares
Offset 4 x4
Isbn: 978-607-00-3082-6

Los romanos dividían el día en 12 horas y la sexta hora, era la mitad del día, horas de máximo calor, cuando se guardaba reposo. Según la Regla de San Benito incluía la norma de guardar reposo y silencio después de la “sexta hora”. Ahí tuvo su origen la palabra “sextear” o “guardar la sexta”, que después se deformó en el popular “sestear” o “guardar la siesta”.

El tiempo de la siesta en España era una isla en la tormenta de horarios comerciales europeos. Recuerdo que hace unos quince años en España los horarios de los comercios solían ser de 10am a 2pm y de 5pm a 8pm. Pero esto, ha ido desapareciendo paulatinamente en mi país, a favor de horarios continuos, ya sin descanso al mediodía. La siesta se convertía en un tiempo inútil, profundamente inservible para los ritmos productivos contemporáneos.

La idea de una necesidad humana que por ahora no puede ser controlada, es un lugar de crisis que desestabiliza el devenir del capitalismo global. Es evidente que el tiempo para el sueño ha ido en disminución: hemos pasado de dormir 10 hora en la mitad del s-XIX a 8 horas a mediados del siglo pasado hasta las 6.23 horas que se duerme de media en la actualidad. Y con pastillas como Provigil la media puede descender considerablemente. Quizá sería momento de cuestionarnos, hasta que punto hemos menospreciado la importancia del espacio para el sueño y en que momento y porqué hemos comenzado a restarle horas. El libro La Sexta Hora ha intentado reflexionar sobre las razones que nos impulsan a perder horas de sueño o de descanso, y de alguna forma a buscado rendir un homenaje a los tiempos muertos de nuestra cotidianidad.

La sexta hora
108 pages
+ Poster 60 x 90 cm
Offset 4x4
21 x 32.5 cm
21 x 65 cm (open)
300 copyes
Isbn: 978-607-00-3082-6

Expression that comes from the noon of the Roman day, six hours after sunrise, from sexta, which become the word: Siesta (mid-day nap). As I could observe the mid-day nap is disappearing in the contemporary cities. This is something remarkable in Madrid. When I was a child shops used to close three hours at midday for naptime. While recently this brake is reducing to one hour, or even has ceased to exist.

Urban areas for over a century have walked towards the slogan 24/7. A slogan where there is no possibility to stop, for chance or hazard, but the time of markets, communication networks and productivity. In these terms, rest is positioned as a timeout to the laws of the market. It is clear that the time for sleep has been declining: we have gone from sleeping 10 hours in the middle of the s-XIX until 6.22 hours sleep on average at present time. The book La sexta hora has tried to reflect on the reasons that drive us to lose sleep or rest and sought some way to pay tribute to the dead time of our daily life.